La memorización es sustituida por la tecnología
Antes de que los aparatos
electrónicos formaran parte indispensable de la vida cotidiana, las personas
memorizaban todo tipo de información: las fechas de cumpleaños de sus seres
queridos, infinidad de números de teléfono que incluían los de emergencia, las
direcciones y cómo llegar a ellas, sin temor a preguntar entre muchos otros
datos.
La tecnología no sólo recuerda
datos importantes, sino que ofrece opciones para enviar mensajes automáticos,
sin necesidad de personalizarlos.
¿Qué es lo que se está perdiendo
en el camino? Desde el punto de vista de la sicóloga Zeydi Luz Prado Frausto la
consecuencia de dejar ésta y otras tareas a un teléfono celular es el
aislamiento, la falta de comunicación personal y la dependencia o adicción a
tales herramientas.
Un dispositivo móvil nos mantiene
aislados al no tener una interacción hasta con nuestros familiares. Nos hemos
vuelto dependientes, pues incluso nuestra seguridad queda a la deriva al perder
u olvidar nuestro teléfono.
El problema actual en las nuevas
generaciones está en sus padres, quienes no estamos poniendo atención en qué
estamos sustituyendo al otorgarles estos aparatos a nuestros hijos”, señaló
Prado Frausto a Excélsior. La experta puso como ejemplo que en los restaurantes
se ve a las familias cada una con celular en mano, sustituyendo la comunicación
entre ellos.
Lo mismo pasa con la memorización
de la información. Sustituimos tal y la canalizamos de una manera no adecuada.
No es lo mismo saber el nombre de una persona y sus datos a que un dispositivo
nos lo marque. Es ahí donde se vuelve la
dependencia al dispositivo”, señaló.
Poner límites al tiempo de uso
diario de tales herramientas es una de las recomendaciones de la sicóloga.
La desventaja es que no tenemos
un límite de horas para utilizar estos dispositivos. Años atrás se tenía una
interacción con el teléfono o se veía la televisión a cierta hora. Ahora, los
niños desde temprana edad tienen un iPad o tableta y desde pequeños aprenden a
tenerlo a cualquier hora del día.
Todo ser humano necesita
estímulos para responder, pero si no los sabemos canalizar en la forma
adecuada, hay un problema”, dijo.
El asunto también es priorizar y
darle su debida importancia a la información.
Hay que saber qué estamos
sustituyendo, porque vienen después conflictos en la parte personal, familiar y
laboral”, acotó.
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